“Siembra un pensamiento y cosecharás una acción. Siembra una acción y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino”, dice el proverbio.
Un pensamiento tiene el potencial de llevarte a vivir una grandiosa y agradable vida, como también tiene la capacidad de hacerla limitada y complicada. Los pensamientos forman parte de nuestra rutina diaria. Todo lo que vemos a nuestro alrededor empezó con un pensamiento. Numerosos inventos, películas, historias y grandes herramientas han venido a facilitar y alegrar nuestra vida, gracias a la decisión de personas que persistieron en ese buen pensamiento o en esa idea hasta que la hicieron realidad.
Reportan los estudiosos de las neurociencias que tenemos alrededor de 60,000 pensamientos diarios. Constantemente nos encontramos haciendo interpretaciones y dando significado a lo que vivimos. ¿Cómo sería tu vida si el 90% de esos pensamientos se relacionara con la gratitud, el optimismo, el amor y las bendiciones?
Desgraciadamente la mente humana tiende hacia lo negativo, que finalmente provoca el enfoque en aquello que falta, en lo que está equivocado, en el dolor, en las limitaciones, las traiciones y los desencantos de la vida.
Atesora en tu mente lo bueno
Mucha gente desconoce que la felicidad se incrementa considerablemente al reconocer todo lo bueno que se tiene. La vida está llena de grandes bendiciones que muchas veces ignoramos. Nos dejamos llevar por comentarios negativos, y otras veces nos dejamos dominar por las circunstancias difíciles que vivimos. Pero ante esas situaciones hay que buscar lo bueno como si fueran pepitas de oro escondidas en el lodazal de los problemas. Ten bien presentes todas aquellas cosas buenas que están sucediendo en tu vida en este momento. Eso cambiará completamente tu perspectiva.
Elimina patrones negativos
Cuando piensas en algo constantemente, tu mente crea patrones para reducir el gasto de energía. La mente tiende a la repetición y se cicla en los mismos pensamientos. ¿Te ha sucedido que te subes a tu auto y llegas a tu destino, sin siquiera haber pensado conscientemente durante el traslado?
El punto es desautomatizar esos pensamientos que se acomodan fácilmente dentro de tu mente. Cuando vuelvas a tener un pensamiento que ya te ha lastimado anteriormente, ¡deshazte de él!
Sé radical e intencional
Dice Tsun Tzu en “El Arte de la Guerra”, que la mejor defensa es el ataque. Muchas veces cuando nos encontramos batallando con la vida, descubrimos que nuestro malestar persiste porque nos encontramos en modo pasivo.
Hay que ser radicales e intencionales con nuestros pensamientos si pretendemos disfrutar el camino y llegar lejos en la vida. Tienes que adelantarte y agregar a tu rutina de pensamientos todo aquello que te permitirá vivir una vida victoriosa.
Si tú no decides en qué pensar, tus circunstancias van a decidir pensar por ti y el resultado será totalmente diferente.
Escoge tus pensamientos, actívalos intencionalmente y rompe con todas esas barreras que te han impedido disfrutar y desarrollar la mejor versión de ti.