Hay muchos motivos por los que una persona puede parecerte difícil. Tal vez ya te desesperaron sus errores o su personalidad agresiva, criticona, hipersensible o controladora, y prefieres apartarte de esa persona a la que llamaremos “especial”.
Es normal que una parte de ti reflexione y quiera entender por qué es así esa persona, mientras que la otra parte prefiere cerrarse y mantener cierta distancia, para protegerte de situaciones incómodas.
Esa persona “especial” en tu vida puede ser tu pareja, algún familiar, alguien de tu trabajo o grupo de amistades. Mientras más pronto hagas los ajustes en ti para tratar con esa persona, tu camino será más sencillo.
Reconoce lo bueno en esa persona
Es complicado amar a una persona “especial” si estás centrado en lo que te incomoda o causa conflicto. Cuando tu mente se enfoca en esa parte negativa es muy tentador buscar más cosas que te molestan. El asunto es que a veces tu mente te previene y te lleva a resaltar aquello que tiene el potencial de afectarte, colocándote en una posición defensiva. Pero lo único que logras al seguir ese camino es complicar tu existencia.
Todos tienen su lado bueno y aunque en algunas ocasiones puede ser un gran desafío, será muy útil encontrarlo para que puedas balancear tu opinión sobre esa persona. Desarrolla el hábito de buscar lo bueno en las personas que te rodean. Verás que cuando llegue una persona difícil a tu vida, ni siquiera te causará tanto conflicto por tu manera de ver las cosas.
Muestra compasión
Recuerda que la mayoría de las personas no quieren ser difíciles, a veces sólo están expresándose con las actitudes y emociones que están acostumbrados. Tal vez recibieron ese ejemplo de amigos o miembros de la familia durante su crecimiento.
Dale el beneficio de la duda sobre lo que sea que pueda estar detrás de esas actitudes. Acuérdate que cada uno hace lo que puede con lo que tiene.
Una vez que hayas mostrado compasión, entonces es tiempo de que busques ser la persona más madura en esa relación. Esto no significa que vas a dejar de establecer límites y que el otro tiene permiso de pisotearte, sino que ahora perdonar te resultará más sencillo y estarás más abierto a propiciar una relación de responsabilidad y respeto mutuo.
Aprende de esa relación
En la vida tendremos diferentes maestros. Algunos muy estrictos, otros muy flexibles y hay quienes hasta se convertirán en los favoritos por la manera en la que nos enseñan a vivir la vida. Las personas “especiales” tienen un estilo de enseñanza muy peculiar, que nos ayuda a crecer de una forma distinta a como quisiéramos hacerlo.
No olvides que todos nos pueden enseñar algo acerca de la vida y de nosotros mismos si se lo permitimos.
¿Qué estás aprendiendo de esta relación?, ¿Estás aprendiendo a ser más paciente y menos sensible?, ¿Te estás volviendo más pronto para perdonar?, ¿Estás aprendiendo aquello que no conviene hacer?
Seguro que esa persona tiene mucho que enseñarte y tú tienes mucho que aprender. No permitas que una actitud, una reacción, algún gesto o alguna palabra te lleve a renunciar a una relación que tiene el potencial de brindarte mucho valor.