Perdona

Esta reflexión es para aquellas personas que han sido ofendidas. Hay quienes se encuentran en un debate entre perdonar, encontrando libertad y salud emocional; o no perdonar, dando un posible lugar al resentimiento y a la amargura.

El asunto difícil aquí es, que cuando alguien nos daña de alguna manera, el perdón no es la primera reacción que aparece entre nuestras opciones. Incluso podemos llegar a pensar que el perdón es una señal de debilidad, pero es todo lo contrario, es un gran acto de valentía.

Reconoce que tienes una herida que necesitas sanar

Las heridas se abren por alguna traición, humillación, agresión, abandono o injusticia. Si aceptas que esa situación ofensiva abrió una herida en ti, entonces es importante que busques la sanidad interior.

Hay personas que no son conscientes de sus heridas emocionales y se han vuelto expertas en maquillarlas, pero ojo, cuanto más tiempo esperes para reconocerlas, más se agravarán y más complejo te será perdonar.

Concede el beneficio de la duda

A veces puedes pensar que la gente es mal intencionada y que está determinada a ofenderte, pero la mayoría de las veces no es así. Son las historias que creamos en nuestra mente las que hacen que la ofensa se perciba más grande de lo que es. Estas conclusiones negativas refuerzan la tendencia de pensar en lo peor, rechazando toda explicación o razón que el ofensor pueda dar sobre su falta.

Cabe aclarar que las explicaciones no justifican la ofensa, pero considerarlas te ayudarán a entender el contexto de la situación.

¡No te victimices!

Es víctima la persona que cree que le deben. Tal vez no lo dice en voz alta, pero piensa: “Me la debe y me la va a pagar”.

Sólo imagínate lo cansado que sería tener presente todo el historial de deudas de cuanta gente se atraviesa en tu camino y te ofende. Sería una carga que cada día se volvería más pesada.

Sin esperar que pase más tiempo, hoy suelta la victimización, aunque sientas que esa posición te da poder sobre tu ofensor. ¡Suéltalo! Y no esperes que de rodillas te rueguen el perdón.

Recuerda que el perdón es para tu beneficio principalmente. No se trata de castigar al otro, sino de vivir en libertad. Sé paciente, es un proceso que lleva tiempo y que empieza HOY.

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